Un vestido fresco, cómodo y muy fácil de llevar durante toda la temporada. El contraste entre el tejido blanco y los bordados azules le da ese aire mediterráneo que nunca falla en verano, perfecto tanto para el día a día como para escapadas, comidas o paseos junto al mar.
Su corte recto aporta comodidad, mientras que el escote en pico y las mangas tres cuartos con detalle bordado añaden un toque especial sin recargar el diseño. Un vestido ligero de esos que siempre apetece ponerse cuando llega el buen tiempo












