De esos vestidos que te pones cuando aprieta el calor y no quieres pensar demasiado. Su tejido de licra fina tiene una caída espectacular, es fresquito, ligero y prácticamente imposible de arrugar, así que es perfecto para llevar en la maleta, para el día a día o para esas vacaciones en las que buscas comodidad sin renunciar a verte bien.
El corte amplio y fluido acompaña el movimiento sin marcar, mientras que el tirante ancho y el cuello redondo lo convierten en una prenda fácil de llevar y combinar. Un vestido cómodo, favorecedor y muy versátil para todo el verano.











